La punta del iceberg: el comportamiento visible
¿Ha oído hablar alguna vez del modelo del iceberg? Suele utilizarse para explicar la compleja interacción de pensamientos, sentimientos y comportamientos en la mente. Como en un iceberg, la mayor parte de lo que hay debajo de la superficie es mucho más de lo que parece.
Imagina que la punta del iceberg es lo que los demás pueden ver de ti: tu comportamiento externo, tus acciones y tus reacciones. Pero bajo la superficie se esconde tu inconsciente, que influye en tu comportamiento mucho más de lo que crees.
Este inconsciente comprende multitud de pensamientos, emociones, experiencias y creencias de los que no siempre eres consciente. Estos elementos ocultos influyen en tus decisiones, tus reacciones ante determinadas situaciones y tus relaciones con otras personas.
El modelo del iceberg te ayuda a comprender que, a menudo, tu comportamiento aparente encierra mucho más de lo que los demás pueden ver a primera vista. Si eres consciente de que también tienes un complejo interno de pensamientos y sentimientos que determina tu comportamiento, podrás desarrollar la empatía y responder mejor a las necesidades de los demás.
Te recuerda que es importante no limitarse a hacer juicios superficiales, sino buscar lo que hay bajo la superficie. Si te tomas el tiempo necesario para explorar las capas ocultas de tu iceberg, podrás comprenderte mejor a ti mismo y a los demás.
El modelo del iceberg es una valiosa metáfora que te recuerda que hay una historia detrás de ti que merece la pena escuchar.
El modelo del iceberg, desarrollado originalmente por Sigmund Freud, es una metáfora que ilustra hasta qué punto nuestro proceso mental es inconsciente. Imaginemos un iceberg: Sólo una pequeña parte sobresale del agua, mientras que la mayor parte yace oculta bajo la superficie. Lo mismo ocurre con nuestra mente...".